Torres del Parque, Bogotá, un clásico de Rogelio Salmona

Torres del Parque en Colombia

Torres del Parque, Bogotá, un clásico de Rogelio Salmona

Las Torres del Parque, del arquitecto colombiano Rogelio Salmona, constituyen el emblema de las intervenciones residenciales de Sudamérica por su impacto en el urbanismo y sus soluciones arquitectónicas.

Las Torres del Parque, o Conjunto Residencial del Parque, son viviendas destinadas a inquilinos de clase media. Las Torres ofrecen un compendio de los conceptos clave del estilo de Salmona: racionalidad y habitabilidad para las clases humildes. La arquitectura sostenible no es un invento del siglo XXI: cada obra de Salmona es un ejercicio ético y de sincero compromiso social (carente de simbolismo o retórica), en un país con un 60% de pobreza y desgarrado por la guerra.

Concepto de la arquitectura de Rogelio Salmona

La arquitectura de ladrillo de Rogelio Salmona tiene un fuerte vínculo con su Colombia de origen, además de la influencia cultural europea. Entrenado en el estudio de Le Corbusier, Salmona parte de un material protagónico en la arquitectura popular de Colombia: la arcilla, para desarrollar su propio lenguaje formal con ladrillo y cemento.

El maestro también se inspira en la arquitectura precolombina, en particular la de los aztecas. Estudiará las plazas de Teotihuacán y Chichén Itzá para tamizar a través de su sensibilidad el uso de los espacios abiertos. A menudo, bajo el pretexto de la seguridad, ciertos edificios se encuentran físicamente separados de su entorno. Salmona, en cambio elimina barreras arquitectónicas para transeúntes y habitantes de los edificios.

El cemento y el ladrillo visto son materiales preponderantes en la obra de Rogelio Salmona, y los usa en estructuras arquitectónicas de gran belleza. El ladrillo se emplea para todo: desde estructuras y tabiques, hasta dinteles y jambas. La sensibilidad y la capacidad de sorprender son los principales ingredientes de los proyectos de Salmona.

El agua es el otro elemento que usa el arquitecto como nexo de conexión urbanístico mediante canales y estanques. La arquitectura de Salmona puede considerarse artesanal, porque diseña componentes específicos que combinan composición y funcionalidad.

Características del proyecto de las Torres del Parque

La parcela de las torres se ubica en las inmediaciones del centro histórico bogotano, en un área cercana al Parque de la Independencia. Los edificios se levantan  en una cota elevada respecto al resto de la ciudad: un terreno con fuerte pendiente que exige soluciones constructivas de altura. La parcela se encuentra comprimida entre un camino, la Plaza de Toros y el Parque de la Independencia.

El arquitecto prefiere el ladrillo como elemento constructivo. Se trata de una elección difícil para rascacielos, porque es el material de las casas bajas, edificios pobres o provincianos. Sin embargo, Rogelio Salmona lo aprecia porque es un material de bajo costo, duradero, y con gran fuerza expresiva.

Cuando se inicia la construcción, en 1968, el parque lleva tres lustros de abandono. Al terminar el proyecto, en 1970, el skyline y el paisajismo bogotano han cambiado para siempre. El proyecto consta de tres torres asimétricas en planta y altura, con un diseño radial característico y tejados transitables. Lo llevaron a cabo el arquitecto Rogelio Salmona y el Ingeniero Doménico Parma Marré.

Las formas atípicas de la composición arquitectónica de las torres, y el urbanismo adyacente, no obedecen a un alarde estilístico del maestro, sino al resultado de un cuidadoso análisis de la complicada topografía de la ubicación. La belleza del conjunto es una consecuencia, y no una búsqueda caprichosa. Antes de empezar, se realizaron estudios para determinar la calidad del suelo mediante sondas y pozos de inspección.

Las torres constan de un total de 32 pisos y 294 apartamentos, con una superficie de 66.000 m². La Torre A mide del complejo residencial alcanza los 150,80 metros, la Torre B llega a los 118,40 y la Torre C mide 134,60. El cerramiento de los edificios cuenta con un sistema de juntas de dilatación para mitigar los efectos de los movimientos sísmicos. En la envolvente de las torres destaca el ladrillo Santafé.

Se accede a las torres desde diferentes puntos. Desde el sur, en contacto natural con el centro de la ciudad, hay un juego de rampas, escaleras y pisos que cruzan el parque vecino.

Desde el punto de vista del urbanismo, se recupera la empinada calle aledaña al Parque y la convierte en un jardín peatonal con elementos decorativos de ladrillo, escalinatas, rampas y canales. Estos canales, además de integrar el exterior y el interior, tienen el uso práctico de evacuar las aguas de las lluvias.