Fundación Santa Fe de Bogotá, por Giancarlo Mazzanti

Giancarlo Mazzanti

Fundación Santa Fe de Bogotá, por Giancarlo Mazzanti

La Fundación Santa Fe de Bogotá organiza un concurso en 2012 para la ampliación de su complejo hospitalario. El Equipo Mazzanti, un afamado estudio de arquitectura internacional, resulta elegido para el diseño. Giancarlo Mazzanti es el primer arquitecto colombiano que forma parte de la colección permanente del Museo Pompidou de París y del MOMA de Nueva York.

Concepto de la arquitectura de Giancarlo Mazzanti

El arquitecto Giancarlo Mazzanti (Barranquilla, 9 de agosto de 1963) es el fundador y arquitecto diseñador de El Equipo Mazzanti. ¿Por qué un Equipo de Mazzanti? El nombre del estudio, que alude a un equipo en vez de al fundador, indica su concepto de la arquitectura como un proceso creativo colectivo.

En el caso del equipo Mazzanti, 25 años de colaboraciones entre medio centenar de oficinas de arquitectos, artistas, sociólogos y toda clase de equipos interdisciplinarios. Mazzanti especifica que los proyectos nacen de “… una discusión de cinco o seis personas en la oficina, comenzamos a discutir, y ahí se comienzan a hacer esos trazos y el papel queda dibujado por muchas manos al mismo tiempo”.

El interés del Mazzanti por la diversidad y la innovación constante es producto de su origen franco-italo-colombiano que, según afirma, le permite entender la diversidad y ser más diverso él mismo.

Las obras del Equipo Mazzanti incluyen edificios públicos, parques, viviendas e infraestructura urbana. La filosofía del Equipo se basa en realizar proyectos significativos desde el punto de vista social, que contribuyan a crear una nueva identidad en zonas deprimidas o con delincuencia.

Especificaciones del proyecto de la Clínica Santa Fe

Entre los requerimientos del proyecto, destaca el papel protagónico del ladrillo. La Fundación Santa Fe busca mantener ese rasgo de identidad, presente desde la construcción del antiguo hospital. Se busca innovación en el nuevo edificio, pero conectada con el espíritu de la edificación antigua a la que complementa.

En países, como Colombia, la arquitectura necesita adaptarse al entorno. En los trópicos, la temperatura de una ubicación geográfica depende de su altura sobre el nivel del mar, y no tanto de la estación del año. Mientras la costera Barranquilla, cuna de Giancarlo Mazzanti, tiene dos estaciones en el año (el período seco y el de lluvias), la capital Bogotá, a 2.640 metros sobre el mar, tiene dos estaciones secas y dos de lluvia.

El aislamiento térmico de un edificio en Bogotá, que disfruta de temperaturas suaves todo el año, no resulta tan decisivo, como el manejo eficiente de la ventilación y los flujos de aire, o el tamizado de la luz solar. En la clínica se usa el ladrillo en una fachada flotante, como un tejido de tela, sujetándose los ladrillos mediante cables y platinas. La luz se filtra y ofrece texturas en cada espacio, según el uso práctico que posea.

Desde su misma estructura, la clínica minimiza los factores ambientales que producen estrés, aporta comodidad y dignidad del paciente, y permite reconfigurar las instalaciones para adoptar las futuras tecnologías y tratamientos médicos.

Cuando a estos requerimientos de la Fundación Santa Fe se le añaden los criterios de respeto medioambiental e integración en el urbanismo, queda patente el paralelismo entre su filosofía y el concepto de la arquitectura del Equipo de Mazzanti.

Características del proyecto de ampliación

La clínica se diseña como un todo que facilita el trabajo médico y la sanación de las personas. El nuevo edificio mantiene la conexión con el antiguo hospital y reorganiza el uso del edificio.

La nueva clínica consta de 12 pisos. El primer nivel se conecta mediante un lobby con los edificios existentes, y el segundo nivel ejerce de basamento para el cubo de 10 pisos donde se reubican las instalaciones de UCI, a su vez aledañas al servicio de cirugía. También se mueven a la torre ciertos servicios, como psiquiatría, cardiología o ginecología. En la séptima planta destacan el auditorio y el lounge médico, y en el noveno piso se encuentra el solario y las zonas de hospitalización.

El solario se diseña como un jardín para reducir la sensación de confinamiento de los pacientes. Los ingresados pueden disfrutar del contacto con la naturaleza desde el mismo patio, o en cabinas protegidas. El énfasis en la luz solar inundando el interior sigue el criterio médico de que la luz natural acelera la recuperación de los enfermos.

El hospital acumula galardones y reconocimientos por la calidad asistencial o sostenibilidad ambiental, entre otros, pero el mayor galardón para el Equipo Mazzanti y los profesionales de la salud se lo otorgan las estadísticas clínicas: desde el primer semestre de funcionamiento del hospital, destacan la reducción del tiempo de recuperación de los pacientes y la menor aparición de complicaciones en los tratamientos.