Edificio Ecopetrol de Bogotá, de Gabriel Serrano Camargo

Edificio Ecopetrol

Edificio Ecopetrol de Bogotá, de Gabriel Serrano Camargo

La sede de la Empresa Colombiana de Petróleos (Edificio Ecopetrol) se construye entre 1954 y 1958, y alcanza desde el principio la consideración de símbolo de la arquitectura moderna colombiana.

Cuando el estudio Cuéllar Serrano Gómez recibe el encargo del proyecto, a principios de los 50, existe gran cantidad de terreno urbanizable a bajo precio en la localidad bogotana de Sagrado Corazón. El movimiento arquitectónico moderno, a la sazón preponderante en Colombia, propugna que los edificios dispongan de áreas ajardinadas, en vez de levantarse encajados entre otras construcciones, y la sede de Ecopetrol es representativa de ese concepto arquitectónico.

El Edificio Ecopetrol, del estudio Cuéllar Serrano Gómez, es el proyecto ganador de la Primera Bienal Colombiana de Arquitectura (1962). El galardón, que concede la Sociedad Colombiana de Arquitectos, recae en un edificio que, a pesar de su concepto utilitario de uso para oficinas, constituye una elegante obra de arte por sí misma. En la actualidad, el Edificio Ecopetrol figura entre los bienes de interés cultural de Colombia.

Importancia de Gabriel Serrano Camargo

El arquitecto Gabriel Serrano Camargo impulsa durante medio siglo la modernización de la arquitectura colombiana. Nacido en Sogamoso, Gabriel Serrano Camargo (1909-1982) se gradúa en Ingeniería civil en 1934. A los dos años se incorpora, como profesor en la Facultad de Arquitectura, donde, además de ejercer su labor docente, aprovecha para obtener el título de arquitecto en 1949. Antes de titularse, Serrano trabaja en los estudios de los arquitectos Alberto Manrique Martín y Guillermo Herrera Carrizosa.

En 1933, Gabriel Serrano se asocia con otro ingeniero, José Gómez Pinzón, y el arquitecto Camilo Cuéllar Tamayo para fundar el estudio: Cuéllar Serrano Gómez (CUSEGO). Con posterioridad se incorpora a la firma el arquitecto Gabriel Largacha Manrique. Los diseños de CUSEGO no se encuadran en un movimiento arquitectónico determinado. Dentro de su austeridad, los edificios del estudio destacan por su funcionalidad y la innovación tecnológica.

El maestro Serrano muestra su preferencia por la arquitectura hospitalaria, una faceta donde destacan los hospitales San Juan de Dios y San Carlos (monumento nacional desde 1996), y las clínicas David Restrepo y San Pedro Claver, entre otros proyectos.

El estudio CUSEGO alcanza reconocimiento  en la arquitectura industrial, comercial, residencial, e incluso en la obra pública. Destacan la desaparecida terminal del Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, la sede para el Banco de la República en Barranquilla y el edificio Ecopetrol en Bogotá, objeto de este post.

Características del Edificio Ecopetrol

El edificio Ecopetrol destaca por sus zonas ajardinadas, la eficiencia constructiva gracias a los elementos prefabricados y su adaptabilidad de espacios interiores. El edificio consta de dos volúmenes: uno principal y otro de servicios.

El volumen principal consta de 12 plantas asentadas sobre un entramado de pilotes de 6 m de alto cada 7,2 m. La fachada, con nervaduras prefabricadas, es portante a partir del segundo piso y una placa de transición articula ambos sistemas estructurales. Las nervaduras se ubican en el perímetro del edificio y no roban espacio útil al interior.

El sistema reticular celulado en el entrepiso constituye el elemento característico del Ecopetrol: distribuye las cargas con mayor eficiencia y menor peso que una losa maciza, y las dirige hacia los pilotes del piso inferior.

En 1948, Gabriel Serrano desarrolla y patenta, junto a Gómez Pinzón, Doménico Parma y Andrius Malko, el sistema de reticulado celular: un entrepiso de hormigón pionero en industria constructiva colombiana. Doménico Parma diseña e incorpora esta estructura en el edificio Ecopetrol.

La planta del edificio se divide en una zona principal, otra de servicio y un hall que las conecta. Para conseguir un espacio adaptable a las necesidades de las empresas propietarias del edificio, las zonas de servicio se ubican en un volumen contiguo al principal. En el volumen de servicios se ubican los huecos de los ascensores, y destaca por su envolvente de pantallas de hormigón.

En busca de la adaptabilidad, la distribución varía en cada piso: la planta de acceso consta de un amplio espacio público enmarcado por los pilotes, en el segundo piso se encuentran los auditorios principales, el piso 3 al 11 son áreas para oficinas, y en el piso 12, de presidencia, destaca un prisma de doble altura que sobresale de la  fachada y remata el edificio.

El edificio Ecopetrol sigue en uso hoy día, y su concepto se mantiene vigente. Sólo necesitó una modificación de importancia en 2001, con un reforzamiento estructural para adaptarlo a la normativa antisísmica moderna.